antes / el abogado era un profesional instalado en su despacho de madera noble al que había que solicitar audiencia en los días y hora prefijados de visita.
hoy / debe ser un profesional dinámico que presta servicio al cliente, con la
inmediatez que requiera el problema y, preferentemente, en su domicilio social.
antes / el abogado era un profesional al que había que servir los datos, documentos e informes en su despacho.
hoy / debe ser un profesional que acuda a la fuente del problema; debe visitar la empresa en donde analizar todo la documentación de que se disponga y comprobar “in situ” la realidad del problema.
antes / el abogado era el profesional inaccesible al que había que llamar continuamente para solicitar información.
hoy / debe ser un profesional que ponga a disposición del cliente, de forma inmediata, toda la información sobre la tramitación de sus asuntos, a través de medios telemáticos y técnicos adecuados y sin perder el contacto personal.
antes / el abogado era un profesional que analizaba el problema desde la atalaya de su despacho de madera noble.
hoy / es aquel que, con rigor técnico jurídico, pero con cercanía, sabe apreciar la importancia que cada asunto tiene para su cliente, mimando sus intereses y
procurando que se sienta arropado y bien dirigido en la resolución de sus conflictos.